domingo, 16 de diciembre de 2012

Capítulo 12

¡Síííííí! ¡He acabado los exámenes y he escrito el capítulo 12! Tenía unas ganas de publicarlo... Y además deciros que estoy empezando el capítulo 13. Estos dos últimos días mis profesores han dejado que hagamos lo que quisiéramos, así que yo me puse a escribir para alegrar a mis queridísimos lectores. Os doy las gracias también porque el blog ya tiene 2571 visitas. Nunca pensé que a tanta gente le gustara lo que escribo... ¡Gracias de corazón! Y otra cosa más... siento muchísimo el retraso, pero ayer mi familia tuvimos un compromiso muy importante y no pude conectarme en todo el día.
Nada más, espero que os guste, como siempre, ¡y no os olvidéis de comentar! Un beso :)




Para cenar tenemos de primero sopa, de segundo pollo y de postre brownies cubiertos de crema de chocolate.  Hablamos un poco sobre la táctica de la arena que usaremos, y Ladiane nos dice que no hay patrocinadores, pero que a los tributos se nos permite un regalo en el momento en que nosotros necesitemos cualquier cosa. Freeda tiene que pedir una segunda bandeja porque, realmente, los brownies me han encantado. Cuando acabamos, traen unos sorbetes de limón con un poco de alcohol. Me bebo tres y la cabeza ya me da vueltas, así que le doy lo que queda del cuarto sorbete a Caleb. Él se ríe y niega con la cabeza, como si la situación le hiciera gracia. Aunque a lo mejor la que le hace gracia soy yo... De repente noto que el estómago se me revuelve, y antes de poder hacer nada, vomito. Caleb me recoge el pelo mientras yo me limpio un poco la cara con una servilleta, y Ladiane llama a un avox para limpiar todo el vómito.
-Vamos a limpiarte un poco, cariño -me dice Freeda.
Me acompaña hasta mi habitación y me limpio la cara en el baño. Me miro en el espejo y veo que tengo cara de cansancio y de preocupación.
-No te preocupes, cielo. Será porque has comido mucho esta semana.
-Puede que sí... -digo, y me levanto la camiseta para enseñar la tripa. La verdad es que he engordado desde que llegué.
Freeda y yo volvemos con los demás. Me preguntan si estoy mejor, y yo contesto que sí, pero por algún motivo, parecen preocupados aún. Estoy tan cansada que se me cierran los ojos poco a poco.
Ladiane, al ver que me duermo en el hombro de Caleb, nos dice que será mejor que nos vayamos a dormir, que mañana tendremos que madrugar, así que me despido de Freeda, y Caleb de Weddell. Después, le damos las gracias a Ladiane por todo lo que ha echo por nosotros, y nos vamos a mi habitación.
Me pongo el pijama en el baño y me quito el maquillaje. Cuando salgo, Caleb ya está tumbado en la cama. Me tumbo a su lado y le doy un beso en la frente de buenas noches. Él levanta las comisuras de los labios, y me envuelve con sus brazos. Cierro los ojos y me duermo antes de que pueda pensar en nada más.

Me sacuden el hombro suavemente. Abro los ojos y veo que Weddell está sentado a mi lado.
-Buenos días, Bella Durmiente -dice con una sonrisa en la cara.
-¿Qué hora es? Tengo un sueño...
-Son las seis. Y no te preocupes, ya dormirás todo lo que quieras cuando ganes los Juegos.
-¿Crees que voy a ganar? -le pregunto, sorprendida.
-¡Por supuesto! Caleb está dispuesto en devolverte a casa, y con lo fuerte y bueno que es, lo conseguirá.
"Ah, claro" Todos creen que, si gano, será gracias a que Caleb me estará protegiendo en todo momento. Creen que no puedo conseguirlo por mí misma... Pero les demostraré que están equivocados, que puedo ganar por mis propios méritos, que no necesito a nadie para ganar... Aunque quiero a Caleb y entiendo que quiera protegerme, no quiere que me hagan daño, yo haría lo mismo.
Subimos al tejado, que no había visto antes, y una escalera aparece de la nada. Weddell me hace un gesto para que suba y cuando pongo un pie en la escalera, una corriente eléctrica me paraliza y una chica me inyecta algo en el brazo.
-¿Qué es esto?- le pregunto, cuando subo al aerodeslizador.
-Tu dispositivo de seguimiento.
El viaje dura una hora como mucho. Después, dos agentes de la paz me llevan a las catacumbas, donde los estilistas preparan a los tributos para el lanzamiento.
Weddell ha ido en otro aerodeslizador, por eso cuando llego, él ya está en la habitación.
-Hola de nuevo -me dice al verme entrar.
-Hola...
-¿Estás preparada?
-Eso creo, aunque no paro de temblar de pies a cabeza.
-Relájate, todo saldrá bien.
Me da un abrazo y antes de que se le olvide, dice:
-Ah, recuerda no salir de la plataforma antes de los 60 segundos, si no, las minas te volarán las piernas.
-De acuerdo.
Me ayuda a ponerme la ropa para la arena. La de esta edición es un pantalón largo verde bosque, una camiseta negra, unas botas perfectas para correr y una chaqueta negra.
-¿Qué te parece? ¿Puedes deducir más o menos en qué terreno nos soltarán?
-Bueno, el pantalón y la chaqueta no son muy gordos, así que no creo que haga mucho frío. Habrá bosque, porque estas botas son especiales para terrenos boscosos.
-Vale...
Después, me pregunta qué peinado quiero llevar en el estadio. El pelo suelto va a ser muy molesto, así que le digo automáticamente que una trenza. Me la hace en el lado derecho, como se las hace mi madre.
Una voz femenina dice que faltan treinta segundos para el lanzamiento. Tengo que acordarme de la estrategia que mis aliados y yo acordamos: los que lleguen antes que se hagan con armas y vayan matando a los que se acerquen a la Cornucopia. Yo no soy muy buena corredora, por lo que llegaré la última. Pero da igual, cogeré un arco y dispararé a todo aquel que se disponga a atacarme. Porque ahora la vida de los demás no me importa cuando es la mía la que está en peligro.
La voz femenina vuelve a hablar. Ahora quedan quince segundos, así que voy al tubo de lanzamiento. Antes de entrar, le doy otro abrazo a Weddell y le doy las gracias por todos los vestidos tan maravillosos que ha echo.
-Espero verte dentro de dos semanas, Dandelion. Tengo muchísimos vestidos más para ti -me dice, antes de que el cristal del tubo me encierre.
Le digo adiós con la mano, antes de que empiece a ascender. La luz del sol me ciega y no veo nada durante un momento. Percibo un suave olor a flores, y me pongo la mano encima de los ojos para vislumbrar lo que tengo a mi alrededor. La Cornucopia está situada en un campo de malas hierbas. El bosque está a la derecha. Detrás mía está el campo de flores que olía. A la izquierda hay un barranco. Eso es todo lo que puedo ver, así que me preparo para correr hacia la Cornucopia. Miro a los demás tributos, algunos en posición de correr hacia el bosque, otros hacia la Cornucopia, otros hacia el campo de flores...
-¡Damas y caballeros, que empiecen los Septuagésimo Séptimos Juegos del Hambre! -dice Claudius Templesmith, el presentador.
Intento buscar a Caleb con la mirada, pero no lo encuentro; estará detrás del gran cuerno dorado. A quién sí veo es a Robin, dos tributos a mi izquierda, y a Angie, cinco tributos a mi derecha. Asiento con la cabeza a los dos, indicándoles que es el momento de correr, y suena el gong. Salgo disparada hacia la Cornucopia, y llego en cinco segundos. Cojo un carcaj con flechas y me lo cuelgo al hombro, mientras disparo a una chica que viene directa hacia aquí. Le da en el corazón y cae enseguida en el suelo. Disparo a tres personas más que se estaban adentrando en el bosque, y no han podido evitar mis flechas.
-¡Dandelion, cuidado! -grita alguien, con un deje de histeria en la voz, que reconozco perfectamente. Es Caleb.
Por detrás mía viene un chico, cuchillo en mano, a atacarme. Saco una flecha y apunto con ella al corazón, pero él me lanza uno de sus cuchillos y me agacho; no me ha dado tiempo a disparar. Cuando me vuelvo a levantar, él está a menos de dos metros de mí, y cuando creo que estoy acabada, un hacha se le clava en la espalda y cae de bruces al suelo. "A lo mejor sí que necesito, al fin y al cabo, que me protejan...", pienso.

8 comentarios:

  1. ¡¡PUÉS CLARO QUE NECESITAS AYUDA DESCEREBRADA!!
    ¡Uy! ¡Si ya me parezco a Johanna Mason y todo!
    Enhorabuena por el capítulo, este sin duda es de mis favoritos, y ¡¡que potra tienes!! Los profes te dejar relax. No te imaginas lo que te envidio ahora mismo, y yo mañana con 2 examenes!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja, es que tenía que darle emoción al capítulo, si no es todo el rato lo mismo Sandra. Y en verdad sí que necesito ayuda para bastantes cosas :)
      Jajaja, estoy en 3º de ESO, ahora sólo hay recuperaciones y yo no tengo ninguna!
      ¡Que la suerte esté siempre, siempre de tu parte con los exámenes que te queden!

      Eliminar
  2. No seas tan orgullosa Dandelion, ¡todos necesitamos ayuda en algun momento! Ya lo ves. ¿Entonces si no hay patrocinadores, para que sirven las puntuaciones?Me encanta la historia.
    A mi también me das envidia, mañana tengo un examen y este miércoles dos, en fin...Nos leemos pronto :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al final resulta que sí la necesito, y lo admito,de verdad :) No hay patrocinadores pero hay puntuaciones para que la gente apueste por ellos, ¡porque a parte aún tengo que pensar muchísimas cosas más! Gracias, a mí la tuya también :3
      Pues... ¡que la suerte esté siempre, siempre de tu parte Paula! Espero que apruebes los tres. ¡Ánimo! :)

      Eliminar
  3. Ahhh empiezaaa la arenna, tengo MUUCHAS GANAS de leer a ver como acaba todo, pero en especial a ver q pasa con Dandelion y Caleb, son tan monos ^^
    Espero el 13 (despues ya no te quedan mas distritos) :P con muucha impaciencia.
    Un Beso! Y graciaas por escribir ;D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, yo también tenía MUUCHAS GANAS de escribirlo :) ¿Ya sabéis como es Caleb o no a quedado claro? Es que hay gente que me decía que no lo conocían y eso...
      Ois, ¡gracias a ti por leerme! Otro para ti <3

      Eliminar
    2. Siii!!! Yo soy esa gente que deseaba conocer más a Caleb!!
      Jaja

      Eliminar
    3. Jajajaja, y ya sabes como es o todavia no queda claro? Es que de verdad, dar a conocer a un personaje es muy dificil :S
      Un beso a las dos (L)

      Eliminar

Hola, lectores :) Os agradezco que comentéis en cada capítulo, porque vuestras palabras son las que me dan ánimos a seguir cada día escribiendo. Gracias a todos los que comentáis, ¡sois geniales! Besos de vuestra autora,
Noelia Mellark. ‹з